Durante años, para realizar tareas en herramientas CAD o de simulación era necesario conocer en detalle la interfaz: qué menús usar, qué botones pulsar y en qué orden. Argus cambia este enfoque. En lugar de indicar paso a paso cómo realizar una tarea, el usuario describe el resultado de ingeniería que quiere obtener, y Argus ejecuta el trabajo dentro de las herramientas que ya utiliza.

La idea principal no es aprender a escribir prompts sofisticados, sino comunicar el trabajo como se haría con un compañero de ingeniería competente. Lo importante es explicar:

  • Qué debe existir al final del proceso.
  • Qué elementos no deben modificarse.
  • Cómo se determinará que el resultado es correcto.
Cómo iniciar una tarea

El trabajo comienza en el área de composición o "composer". Allí se describe la tarea con lenguaje natural y se adjuntan los archivos necesarios, por ejemplo:

  • Modelos CAD nativos.
  • Planos.
  • Especificaciones técnicas
  • Capturas de panalla.
Tres prácticas fundamenales

Destacan tres hábitos que tienen un gran impacto en la calidad del resultado:

  1. Definir claramente el resultado esperado.
  2. Proporcionar suficiente contexto de ingeniería.
  3. Verificar que Argus ha entendido correctamente la tarea antes de ejecutarla.
Flujo recomendado para trabajos complejos

Cuando la tarea es importante o compleja, se recomienda seguir un proceso similar a una conversación técnica:

  1. Describir la tarea y los entregables esperados.
  2. Especificar formato, ubicación y nombre de los archivos de salida.
  3. Pedir a Argus que todavía no ejecute nada.
  4. Solicitar que explique:
    • Qué ha entendido
    • Qué suposiciones está haciendo
    • Qué aspectos considera ambiguos
  5. Revisar esa interpretación y convertir cualquier supuesto no deseado en un requisito explícito.
  6. Pedir a Argus que redacte el prompt de ejecución final.
  7. Revisar y aprobar dicho prompt.
  8. Finalmente, permitir que comience el trabajo.

La razón de este proceso es sencilla: los errores son mucho más baratos de corregir durante la fase de interpretación que después de haber ejecutado el trabajo.

Importancia del contexto

Un buen contexto es cualquier información que reduzca la necesidad de que Argus haga suposiciones.

Más información no siempre es mejor. Lo más importante es aportar información relevante. Si existen documentos o archivos que se contradicen, debe indicarse cuál es la fuente oficial o prioritaria.

Si detecta inconsistencias entre documentos y no tiene claro cuál prevalece, Argus debería:

  • Señalar el conflicto.
  • Explicar qué supuesto propone adoptar.
  • Solicitar confirmación antes de continuar si ese supuesto puede afectar significativamente al resultado.
Nivel de detalle según el riesgo

No todas las tareas requieren el mismo grado de preparación. Por ejemplo:

  • Cambiar una dimensión conocida en un modelo puede resolverse con una instrucción directa.
  • Reconstruir una pieza completa a partir de planos o preparar una geometría para simulación requiere una fase de alineación más extensa y una validación cuidadosa de los requisitos.

En las tareas complejas, tanto el usuario como Argus deben dedicar más tiempo a aclarar objetivos y definir correctamente el prompt de trabajo.

Conclusiones

La filosofía del proceso se resume en tres reglas:

  1. Explique claramente qué quiere conseguir.
  2. Proporcione el contexto técnico necesario.
  3. Asegúrese de que Argus ha entendido correctamente la tarea.

Si se siguen estos pasos, Argus puede generar por sí mismo el prompt adecuado y ejecutar el trabajo con una mayor probabilidad de éxito y menos iteraciones.